EL PESO Y LA DIETA

Diciembre de 2000

¿Qué es la Obesidad?

El peso estable depende de un balance adecuado entre la ingesta de energía proveniente de los alimentos y el gasto energético. El gasto energético se produce a lo largo del día debido a tres procesos diferentes: Cuando las personas toman un exceso de calorías respecto a las que consumen, el cuerpo almacena las calorías extra en las células grasas presentes en el tejido adiposo. Estas células adiposas tienen la función de reserva de energía, y se agrandan o se contraen dependiendo de cómo usan las personas esta energía. Si las personas no mantienen un equilibrio energético de entrada y salida adecuado, adoptando hábitos saludables de alimentación y de ejercicio regular, estas células grasas crecen, y puede comenzar el sobrepeso.

Medición de la obesidad



La obesidad se determina por medición de la grasa corporal, no sólo por el peso corporal. Las personas pueden estar en un peso límite para el estándar normal, pero si tienen mucha musculatura con baja grasa corporal, no están obesos. Otros pueden ser normales o por debajo del peso, pero todavía tener excesiva grasa corporal. Se usan varias mediciones y factores para determinar si una persona tiene un sobrepeso que pueda amenazar su salud: IMC: El método mas habitual para determinar la grasa corporal es el llamado índice de masa corporal (IMC.) Se obtiene multiplicando el peso de una persona en libras por 703 y entonces dividirlo por la altura en pulgadas, y dividiéndolo una segunda vez por la altura en pulgadas. Los pasos son los siguientes: Por ejemplo: una mujer que pesa 150 libras y mide cinco pies y ocho pulgadas (o 68 pulgadas), tiene un IMC de 22.8. El resultado es graduado en una escala que indica los niveles de grasa corporal. La guía federal define sobrepeso como un IMC de 25 a 29.9 y obesidad como un IMC de 30 o mayor.

Estas guías son muy importantes para las personas con riego de diabetes, enfermedades cardiacas, o ciertos cánceres.

A pesar de esto, los expertos discrepan sobre si los niveles de IMC aunque sean altos pueden no ser perjudiciales en determinadas circunstancias: Circunferencia de la cintura. la cantidad de grasa abdominal también se usa para determinar el riesgo de enfermedades. Algunos estudios sugieren que: Relación cintura-cadera: algunos expertos creen que la distribución de la grasa corporal alrededor del abdomen y de las caderas es un factor predictivo de problemas de salud más importante que el IMC o la circunferencia de la cintura sola. La distribución de la grasa puede ser evaluada dividiendo la medida de la cintura por la de la cadera. Por ejemplo, una mujer con 30 pulgadas de cintura y 40 pulgadas de cadera tendrá un valor de 0,75; una con 45 pulgadas de cintura y 39 pulgadas de cadera tendrá un valor de 1,05. Cuanto menor sea el valor, mejor. El riesgo de enfermedades cardiovasculares sube bruscamente en las mujeres con valores cercanos al 0.8 y en los hombres con valores sobre 1.0.

Antropometría. La antropometría es la medición del espesor de los pliegues de la piel en diferentes áreas, particularmente alrededor de los tríceps, espalda y caderas. Esta medida es útil para determinar cuánto peso es debido a músculo y cuánto a grasa.

¿Cuáles son las causas biológicas y médicas de la obesidad?

La obesidad es consecuencia de un aporte de energía mayor que el que se usa por parte del cuerpo. La investigación apunta a varios factores que pueden influir en la ganancia de peso. Alrededor del 90% de las personas que hacen régimen recuperan todo el peso perdido independientemente del método con el que lo habían perdido. Algunas evidencias sugieren que todo el mundo tiene un rango de peso heredado que solamente varía un 10% arriba o abajo desde un punto determinado. Por ejemplo, un hombre cuyo peso determinado genéticamente sea de 200 libras tenderá a variar entre 180 y 220 libras, pero en muy raras ocasiones perderá más de esa cantidad. Los factores genéticos que tienen influencia en el metabolismo de la grasa y regulan ciertas hormonas y proteínas que afectan al apetito pueden jugar algún papel en el 70 ó 80% de los casos de obesidad.

Las vías biológicas del apetito

El apetito y por tanto el peso, es determinado por vías localizadas tanto en el cerebro como en el tracto gastrointestinal. Los patrones de alimentación se regulan por los centros de hambre y saciedad localizados en el hipotálamo y la pituitaria del cerebro, que responden a las señales que indican tanto la existencia de almacenes de grasa elevados como despiertan la sensación de hambre. Se producen varias moléculas para controlar de forma adicional este proceso estimulando o suprimiendo el hambre. En algunos casos, los factores genéticos pueden producir desequilibrios en estas sustancias químicas:

Factores genéticos específicos

Como mínimo hay siete mutaciones genéticas conocidas que se han asociado con casos específicos y poco frecuentes de obesidad grave. Algunos son los siguientes:

El gen de reserva

A pesar de que algunas anormalidades genéticas pueden marcar una mayor dificultad o facilidad en la perdida de peso, la prevalencia de obesidad ha aumentado dramáticamente en las dos últimas décadas, y los genes no pueden haber cambiado en este tiempo.

El metabolismo humano tiene la capacidad de conservar energía y almacenar grasa durante tiempo de hambre. La mayoría de casos de obesidad ocurren ahora en personas con fisiología normal que viven en naciones industrializadas donde la comida es abundante. Es fácil de evitar gastando la energía suficiente como para quemar el exceso de calorías.

Una teoría que combina factores dietéticos y ambientales sugiere que la diabetes tipo II y la obesidad que usualmente acompaña a este desorden están derivadas de acciones genéticas que fueron una vez importantes para la supervivencia.

Algunos expertos postulan la existencia de los llamados genes "de reserva", que regularían las fluctuaciones hormonales acomodando los cambios estacionales. Teóricamente funcionaria de la siguiente manera: Tal teoría puede explicar la alta incidencia de la diabetes tipo II encontrada en la tribu Pima y en otras tribus nativas con historia nómada y hábitos dietéticos occidentales.

Los tradicionales alimentos con poca grasa y mucha fibra , (maíz, guisantes, frijoles y bellotas) del pueblo Pima pueden haber mantenido esta susceptibilidad genética en el pasado, y eso explicaría la alta incidencia de Obesidad y de diabetes tipo II que experimentan ahora.

Alteraciones genéticas poco frecuentes

Algunas alteraciones genéticas muy raras, incluyendo el síndrome de Froehlich en chicos, el síndrome de Laurence-Moon-Bidle y el síndrome de Prader-Willy pueden causar obesidad

Causas físicas o médicas de obesidad

Varias circunstancias médicas pueden contribuir al inicio del sobrepeso, aunque raramente son la causa primaria de la obesidad.

¿Cuáles son las causas emocionales y culturales de la obesidad?

El estilo de vida occidental

El estilo de vida occidental juega un papel muy importante en la obesidad. El efecto de la cultura occidental puede ser demostrado por el hecho de que la obesidad en adolescentes aumenta dramáticamente en la segunda y tercera generación de inmigrantes a los Estados Unidos a medida que adoptan la dieta y estilo de vida americanos. Varios factores están involucrados:

Estrés y cambios del estado de ánimo

Estrés. Un interesante estudio del año 2000 ha relacionado al estrés con la acumulación de grasa abdominal. De acuerdo con el estudio, tanto las mujeres delgadas y con sobrepeso que eran vulnerables al estrés, así como las que reportaron tener más estrés en su vida diaria tenían unas relaciones cintura-cadera indicativas de acumulación de grasa en la cintura. El estudio se limitó a americanos caucásicos y se necesita más investigación.

Trastorno afectivo estacional . El trastorno afectivo estacional es una depresión que ocurre durante los meses de invierno. Los pacientes con trastorno afectivo estacional también tienden a ganar peso durante el invierno. (las dos condiciones pueden ser tratadas eficazmente con tratamientos no agresivos ).

¿Quien será obeso o tendrá sobrepeso?

La organización mundial de la salud considera actualmente que la obesidad es una epidemia global y un problema de salud pública a medida que las naciones se van occidentalizando. Globalmente, se estima que 250 millones de adultos son obesos actualmente, y muchos más tienen sobrepeso .

Obesidad en adultos americanos

La prevalencia de obesidad (definida como un IMC por encima de 30) en los Estados Unidos ha aumentado dramáticamente en los últimos años. Actualmente se considera que el 54% de los americanos tienen sobrepeso, lo que es un incremento del 8% en quince años.

Ganar un poco de peso es inevitable con la edad, y añadir unas 10 libras sobre el peso normal no es dañino. A pesar de esto, en un estudio, el 64% de las mujeres y el 73% de los hombres de edad entre 50 y 60 años sufrían un serio sobrepeso. La tendencia en EEUU, aunque insaludable, es que la mediana suba una libra por año después de los 25. Esta circunstancia esta empeorada por el hecho de que los músculos y la masa ósea decrece con la edad, por lo tanto el incremento de la grasa, es de hecho de una libra y media. Esto significa que hacia los 55 años la mediana americana ha aumentado 37 libras de grasa durante el curso de su vida adulta.

Obesidad por grupo social, racial o económico

La obesidad es más prevalente en los grupos económicos pobres, pero parece estar aumentando en los adultos jóvenes con educación superior. La obesidad, de hecho, ha aumentado en todos los Estados, tanto en hombres como en mujeres, y en todos los grupos de edad y razas. Entre las diferentes razas, las mujeres afroamericanas tienen más sobrepeso que las mujeres caucásicas, pero los afroamericanos son menos obesos que los hombres caucásicos. Los hombres y mujeres hispánicos tienden a pesar más que los caucásicos. El tener sobrepeso puede representar diferentes riesgos para la salud dependiendo de la raza. Por ejemplo, el índice de masa corporal se asocia con un tasa de mortalidad menor en afroamericanos comparándolo con los caucásicos. Por regiones, la prevalencia de obesidad es más baja en los Estados del medio Atlántico (alrededor del 32%) y más alto en la región del sur del Atlántico (alrededor del 67%).

Aumento de peso dependiendo del sexo

En los hombres, el índice de masa corporal tiende a aumentar hasta los 50 años, y después se equilibra; en las mujeres, el peso tiende a aumentar hasta la edad de 70 años antes de que se equilibre. Un estudio del año 2000 ha observado que hay tres períodos de riesgo alto de aumento de peso en mujeres: Estos hallazgos son significativos porque pueden permitir a las mujeres centrarse en estos períodos de alto riesgo, y prevenir una ganancia de peso innecesaria

 



Obesidad en niños

Muchos niños y adolescentes americanos tienen sobrepeso. En un estudio del año 2000 en 49 ambulatorios, el 35% de los niños tenían riesgo de sobrepeso o ya tenían sobrepeso. Este estudio y otros datos recientes también sugieren que alrededor del 20% de los niños y adolescentes presentan actualmente sobrepeso u obesidad. El problema se esta globalizando. El tener sobrepeso en la infancia es un factor de riesgo mayor de tener sobrepeso en la vida adulta. Como los adultos obesos, los niños con sobrepeso también tienen un riesgo aumentado de hipertensión arterial, resistencia a la insulina (un factor de riesgo de diabetes), y posiblemente enfermedades cardiovasculares. Un estudio sugirió que el hacer análisis de sangre de rutina para medir los niveles de leptina y de colesterol podría ayudar a identificar los niños que tienen riesgo de obesidad. (ver tabla "obesidad en niños: consideraciones especiales").

Hábitos dietéticos

Varios hábitos dietéticos ponen a la persona en riesgo de tener sobrepeso:

Grupos específicos de riesgo

Los exfumadores . La tendencia hacia el aumento de peso ha seguido a la tendencia generalizada de dejar de fumar. La nicotina incrementa la velocidad metabólica, y dejar de fumar, incluso sin comer más, puede causar un incremento de peso, que puede ser considerable. Es importante notar que el control del peso no es una razón para seguir fumando. Las personas de siglos anteriores no fumaban cigarrillos y no estaban obesas.

Turnos de trabajo. Un reciente estudio ha observado que los individuos que trabajan en los turnos nocturnos ( entre las 4 pm. y la 8 am.) tienden a comer más y a dormir siestas más largas que los trabajadores de día y son más propensos a ganar peso en exceso.

Efecto de varios fármacos

Algunos fármacos con receta médica contribuyen a la ganancia de peso, habitualmente aumentando el apetito. Estos fármacos incluyen a los siguientes: Aunque los fármacos no son habitualmente la causa primaria de la obesidad o del sobrepeso, algunas personas pueden ser tentadas por error a dejar de tomar ciertos fármacos sin decirle nada a su médico.

Obesidad en niños: consideraciones especiales

Identificación de la obesidad en niños

Los mismos estándares de IMC que se usan para los adultos, así como la misma antropometría (medición de la grasa de la piel mediante el grosor de la piel) puede ser usada para identificar el sobrepeso en adolescentes, aunque existen algunas otras consideraciones en esta población. Las variaciones raciales, el momento de los estirones de crecimiento y los niveles de grasa elevadas con la pubertad pueden causar anomalías en estas medidas.

Causas y factores de riesgo de la obesidad en niños

Factores alrededor del nacimiento: varios estudios han observado una asociación entre el bajo peso de nacimiento y el riesgo de obesidad y diabetes más adelante. Un estudio del año 2000 en el Reino Unido propuso que algunos niños con bajo peso de nacimiento debido a alteraciones que limiten el crecimiento intrauterino (como que las madres sean fumadoras y delgadas), puede motivar una aceleración del crecimiento de los 0 a los 2 años, lo que, a su vez, puede motivar un mayor riesgo de obesidad en la vida adulta. En un estudio en niños afroamericanos, el tener madres con sobrepeso aumentaba el riesgo de exceso de peso en el niño, pero el bajo peso en el nacimiento no lo hacía (algunos estudios han demostrado que la lactancia materna prolongada y exclusiva puede ofrecer cierta protección contra la obesidad infantil).

Factores socioeconómicos: los niños son especialmente vulnerables a las tentaciones que ofrecen los medios de comunicación, y la cultura y el sistema educacional ofrecen pocas alternativas saludables. Efectos de los progenitores: la obesidad de los progenitores es un potente factor de riesgo. No se sabe si el riesgo es genético de forma primaria o si es ambiental. Cuando un padre de un niño menor de tres años es obeso, el niño, incluso aunque sea delgado, tiene el 30% más de posibilidades de ser obeso en el futuro. De forma similar, la obesidad de los padres dobla el riesgo de que los niños, delgados o con sobrepeso, sean obesos en su vida adulta. Sin embargo, en los niños mayores y en los adolescentes, la obesidad de los padres va perdiendo fuerza como factor predictivo del peso corporal frente al propio peso.

Pronóstico general de los niños con sobrepeso

Efecto de la obesidad de los niños en el peso adulto: las células grasas cambian en número y masa dependiendo de la edad:

¿Cómo es de grave la obesidad y el sobrepeso?

Efectos adversos generales de la obesidad

En general, los estudios indican que las personas con IMC entre valores de 21 y 25, tienen menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y algunos cánceres. El riesgo aumenta un poco cuando el IMC esta entre 25 y 27; son significativos los IMC entre 27 y 30 y son dramáticos por encima de 30.[Para calcular el IMC, ver "Qué es la Obesidad?", más arriba.]. Se podrían salvar unas 300000 vidas si todas las personas mantuvieran un peso saludable. En general, la obesidad puede contribuir a las enfermedades de varias maneras: Tipos de células grasas perjudiciales: El peso concentrado alrededor del abdomen y en la parte alta del cuerpo supone un mayor riesgo para la salud que las grasas acumuladas alrededor de las caderas y costados. Las células grasas en la parte alta del cuerpo, parecen tener diferentes cualidades que las que se encuentran en la parte baja.

Cualquier persona con factores de riesgo de problemas de salud debe preocuparse por el exceso de peso. Sin embargo, los expertos aún están debatiendo el grado en que el sobrepeso puede dañar a una persona sana sin factores de riesgo de enfermedades graves. De hecho, algunos argumentan que cualquier persona que no esté severamente obesa (IMC por encima de 30) no tiene riesgos debido al exceso de peso sino debido al mal estilo de vida y a la dieta poco saludable que lo acompaña. De hecho, el peso demasiado bajo también puede ser un riesgo para la salud tanto en las personas jóvenes como en los individuos mayores. De cualquier modo, la presencia de obesidad se sabe que es perjudicial, y el comer alimentos sanos y el ejercicio son elementos básicos que acostumbran a llevar a la pérdida de peso.



El peso en los ancianos
La edad juega un papel muy importante para ayudar a definir el riesgo que supone la obesidad. Aunque las tasas de mortalidad descienden con la edad, los IMCs elevados aún se asocian con un aumento de la mortalidad entre las personas mayores de 65 años. Sin embargo, varios estudios en mujeres mayores con un discreto sobrepeso o moderadamente obesas han observado que esto puede ser incluso moderadamente beneficioso para su salud y ofrecer alguna protección. El exceso moderado de grasa en las mujeres mayores puede producir un exceso de estrógenos, aumentar las reservas nutricionales, y proteger a los huesos frente a los daños debidos a caídas. (sin embargo, debe destacarse que cuando estas mujeres pierden peso, informan de encontrarse mejor, aumentar su vitalidad y sentir menos dolor). Estos efectos positivos del sobrepeso no se han observado en hombres. El tener una delgadez severa es perjudicial tanto en hombres como en mujeres mayores, posiblemente debido a la relación existente entre el fumar y la delgadez.

Enfermedades cardiovasculares: las personas con un IMC de 30 o más tienen de un 50 a un 100% más posibilidades de morir que las personas con IMC entre 20 y 25. Las tasas de mortalidad por causas diversas son más altas, pero la principal es la enfermedad cardiovascular. Las personas obesas tienen el triple de riesgo de enfermedad cardiovascular que las personas con peso normal. El no tener actividad física también colabora en el riesgo. La obesidad parece suponer un riesgo para el corazón independientemente de su obvia asociación con otros factores de riesgo como la hipertensión arterial y la diabetes.

Hipertensión arterial: La hipertensión arterial es el problema de salud más frecuentemente asociado a la obesidad, y cuanto más alto sea el peso, mayor el riesgo. Mientras que la hipertensión conlleva sus propios riesgos de embolias y de infartos de miocardio, las personas obesas que también tienen hipertensión tienen riesgo de crecimiento de la parte izquierda del corazón, un factor de riesgo importante de sufrir insuficiencia cardiaca. La relación entre obesidad e hipertensión arterial es compleja y puede traducir interacciones entre factores genéticos, demográficos y biológicos. Varios estudios han informado de que incluso una modesta pérdida de peso es beneficiosa para reducir la presión arterial y el riesgo de insuficiencia cardiaca. Un estudio del año 2000 informó sin embargo de que cuando las personas obesas pierden peso y mantienen esta pérdida, no tienen menor riesgo de desarrollar hipertensión más adelante (sin embargo, si que reducen su riesgo de diabetes mellitus). [Para más información, ver Well-Connected Report #14, "Hipertensión".]

Niveles de colesterol perjudiciales. El efecto de la Obesidad en los niveles de colesterol es complejo. Aunque la obesidad no parece estar asociada con los niveles de colesterol, en las personas obesas normalmente los niveles de triglicéridos son altos, mientras que el nivel de colesterol HDL (el llamado colesterol bueno) es bajo, siendo ambos factores de riesgo de enfermedades cardiacas.

Accidentes vasculares cerebrales: la obesidad también se asocia con un riesgo mayor de accidente vascular cerebral.

Resistencia a la insulina y diabetes tipo II

La Obesidad esta fuertemente asociada con la diabetes tipo II (antes llamada diabetes no insulinodependiente o diabetes del adulto). Alrededor del 90% de los diabéticos tipo II son obesos. Aunque una minoría de personas obesas son diabéticas, hasta ahora los investigadores habían responsabilizado a la Obesidad y a la vida sedentaria del dramático incremento de la diabetes tipo II en los últimos años. De hecho, el perder peso puede ayudar a prevenir su desarrollo. La obesidad se asocia potentemente con la diabetes tipo 2 a través de su efecto sobre la insulina, una hormona crítica en el metabolismo de la glucosa. Generalmente los diabéticos tipo II tienen niveles normales o altos de insulina. Sin embargo, no pueden utilizar esta insulina eficazmente, lo que se conoce como resistencia a la insulina. La insulinoresistencia puede ser causada en muchas ocasiones por el aumento de la grasa corporal, aunque los mecanismos exactos de esta relación no están totalmente claros y pueden ser debidos a varias acciones. (la resistencia a la insulina también se asocia com factores de riesgo cardiacos como hipertensión arterial y anomalías en la coagulación de la sangre). [Para más información ver Well-Connected Informe #60, "Diabetes Tipo II ".]

Cáncer

Cáncer de esófago: El exceso de peso puede ser un potente factor de riesgo para el cáncer de esófago en determinadas personas. El incremento de riesgo puede ser debido a una alta incidencia de reflujo gastroesofágico (pirosis) en personas con sobrepeso.

Canceres reproductivos: Las mujeres obesas parece que tienen de dos a tres veces más riesgo de padecer cáncer uterino que las mujeres delgadas. Los estudios han aportado un efecto de asociación mixta entre Obesidad y cáncer de mama. Numerosos estudios han relacionado obesidad y cáncer de mama en mujeres postmenopáusicas, en especial para las mujeres que ganan peso después de los 18. Otro estudio también sugirió que estar más llena en carnes cuando se es una niña confiere un menor riesgo de cáncer de mama postmenopáusico.

Cánceres intestinales: las mujeres obesas tienen también mayor riesgo de cáncer de vesícula biliar, y los hombres obesos tienen más riesgo de cáncer de próstata y de colon (la obesidad no parece estar relacionada con un mayor riesgo de cáncer de estómago).

Músculos y huesos

La Obesidad provoca una sobretensión en los huesos y los músculos, y las personas con sobrepeso tienen un alto riesgo de sufrir hernias, dolor lumbar, y agravación de gota y otras condiciones artríticas. Los estudios informan de que la incidencia de osteoartritis está aumentada significativamente en las personas con sobrepeso. Las personas obesas también tienen mayor riesgo de síndrome del túnel carpiano y otros problemas alrededor de los nervios de las muñecas y de la mano.

 

Debe destacarse que el tener algo de peso puede ser protector frente a la osteoporosis (pérdida de densidad ósea).

Ojos y boca

Las personas obesas tienen un incremento de riesgo para las gingivitis y también posiblemente de cataratas.

Cálculos biliares

La incidencia de cálculos es significativamente mayor en las mujeres y en los hombres obesos. El riesgo de formación de cálculos también es mayor en la persona que pierde peso demasiado rápido. Las personas que siguen dietas ultrabajas en calorías, los cálculos pueden prevenirse tomando ácido ursodeoxicólico (Actigall).

Problemas hormonales y reproductivos

Esterilidad: Cantidades anormales de grasa corporal, del 10 al 15 % demasiado alta o demasiado baja , pueden contribuir a la esterilidad en las mujeres. La obesidad está relacionada de forma especial con problemas relacionados con la esterilidad, como los fibromas uterinos o irregularidades menstruales. En los hombres, la Obesidad puede contribuir a reducir los niveles de testosterona.

Efectos sobre el embarazo: Los efectos dañinos de la Obesidad en el embarazo son múltiples. Ellos incluyen hipertensión, diabetes gestacional ( la diabetes, normalmente temporal, que ocurre durante el embarazo), infecciones del tracto urinario, coágulos intravasculares, parto laborioso, mayor mortalidad fetal en los últimos meses del embarazo y cesáreas. Los niños de las mujeres obesas también presentan un alto riesgo de defectos neurales de nacimiento, que afectan al cerebro o a la médula. Los suplementos de ácido fólico previenen estas anomalías, pero no protegen del sobrepeso de la mujer.

Efectos sobre los pulmones

La obesidad está demostrando ser un potente factor de riesgo de asma de inicio en el adulto. La Obesidad provoca en las personas riesgo de hipoxia, en la que el oxígeno es insuficiente para las necesidades corporales. Las personas obesas necesitan hacer más esfuerzos para respirar y tienden a tener unos músculos respiratorios ineficientes y una disminución de la capacidad pulmonar. El Síndrome de Pickwick, llamado así por un personaje con sobrepeso de una novela de Dickens, ocurre en la Obesidad severa cuando la falta de oxígeno produce insomnio profundo y crónico y eventualmente insuficiencia cardiaca.

Efecto sobre el hígado

Las personas con obesidad y diabetes tipo 2 sufren un riesgo elevado de una alteración denominada esteatohepatitis no alcohólica, una alteración hepática que es similar a los daños observados en el alcoholismo. En algunos casos puede ser muy grave y requerir trasplante hepático.

Apnea del sueño o alteraciones del sueño

Las personas obesas y de sueño ligero tienden a quedarse dormidas más rápidamente y a dormir más durante el día; a pesar de esto, durante la noche les cuesta más coger el sueño y duermen menos que la gente con un peso normal. En un aparente círculo vicioso, los estudios han sugerido que no sólo la Obesidad puede interferir en el sueño sino que los problemas de sueño también pueden contribuir a la Obesidad.

Síndrome de apnea del sueño: La Obesidad se asociad en especial con la apnea del sueño, la cual ocurre cuando la parte superior de la garganta se relaja y colapsa a intervalos durante el sueño, impidiendo temporalmente el paso de aire. Algunas personas a menudo no se dan cuenta de ello excepto por síntomas vagos, tal como dolor de cabeza matutino, fatiga y irritabilidad. La apnea del sueño se asocia con riesgo alto de arrítmia cardíaca, accidentes vasculares, insuficiencia cardiaca derecha, accidentes de coche y otros problemas debidos a la somnolencia diurna. La apnea del sueño puede contribuir al aumento de peso por anulación de la fase REM (rapid eye movement). Esta es la fase donde se sueña, necesaria para que la parte emocional sea correcta; la depresión del Rem ha sido asociada a un incremento del apetito. Algunos estudios incluso indican que el tratar la apnea del sueño puede ayudar a las personas a perder grasa abdominal. De cualquier modo, la privación del sueño, con o sin apneas del sueño puede dejar a las personas cansadas y más vulnerables a los esfuerzos, con menos placer al hacer ejercicio.

Problemas emocionales y sociales

Un estudio que observó a adolescentes durante siete años, encontró que comparadas con las mujeres delgadas, las chicas que sufrían sobrepeso completaban menos años de estudio, era un 20% menos probable de que se casaran, y tenían un 10% más de dificultades en el mantenimiento de la casa. Un estudio del año 2000 en estudiantes de tercer grado encontró una relación directa entre los síntomas de depresión y el IMC en chicas, pero no en chicos. Las mujeres y las chicas tienden a acusarse a ellas mismas por ser gordas, mientras que los hombres acostumbran a culpar a factores externos. Algunos estudios muestran de forma consistente que los varones con sobrepeso (chicos y hombres) no son afectados emocionalmente tan fuertemente como las mujeres de cualquier edad. De cualquier forma, en ese estudio el 11% de los hombres obesos tenían menos posibilidades de casarse que los no obesos y sus salarios también eran menores.

A pesar de todo lo anterior, no existe ninguna evidencia de que la gente obesa sufra más problemas emocionales, como depresión o ansiedad, que la gente delgada. Generalmente, la depresión y la ansiedad son causadas por el problema de peso y se resuelven con la pérdida de éste.

¿Cuáles son las guias generales para el tratamiento del peso?

Candidatos apropiados para perder peso



Como que el perder peso es tan difícil, los investigadores están intentando determinar quien se beneficiará más de la pérdida de peso. Los beneficios para la salud en los pacientes severamente obesos son claros. Para aquellos moderadamente obesos o con sobrepeso, las evidencias respecto a los beneficios sobre las tasas de supervivencia son menos fuertes. El éxito en los esfuerzos para perder peso debe ser evaluado de acuerdo con las mejoras en los factores de riesgo de enfermedades crónicas o síntomas, y en la adopción de estilos de vida saludables, no sólo por el número de libras perdidas. Con todo, la pérdida de peso mejora el bienestar físico y emocional de las personas con sobrepeso y puede reducir el dolor articular producido por la sobrecarga.

Aproximación general a la pérdida y mantenimiento del peso



Los cambios en los hábitos dietéticos durante toda la vida, en la actividad física y en las actitudes frente a la comida y el peso son esenciales para el control del peso. Debe destacarse que los médicos generalmente tienen un tiempo limitado, así como un entrenamiento en nutrición y control del peso limitado y pueden tender a recetar pastillas para adelgazar, especialmente si el paciente les presiona, incluso sin haber probado anteriormente un régimen y un programa de ejercicio.

Las siguientes son algunas recomendaciones para las personas que hacen dieta:

Fracaso de la dieta



El fracaso de la dieta es muy frecuente y existen evidencias considerables de que las personas con sobrepeso deben luchar contra mecanismos culturales y biológicos importantes que van en contra de sus esfuerzos para el control del peso. Nadie debe desesperanzarse por no tener éxito en este proceso tan difícil.

Ciertamente, el sesgo cultural hacia la delgadez extrema en las mujeres ha causado una visión distorsionada de la forma del cuerpo humano, y ha creado un ideal que casi nadie puede conseguir. La anorexia, el alter ego de la obesidad, es menos frecuente, pero es la otra cara de la moneda de este aspecto de nuestra cultura.

Sin embargo, la obesidad aún supone una amenaza para la vida, la salud, y el bienestar, y la lucha contra ella vale la pena. Incluso el fracaso repetido a la hora de perder peso no es una razón para dejar de intentarlo. Muchos estudios indican que la dieta yo-yo o el peso cíclico no tiene efectos adversos ni psicológicos ni físicos (de preocupación fue un estudio del año 2000 que informó de niveles menores de HDL, el llamado colesterol bueno, en las mujeres cuyos pesos variaban cíclicamente debido a dietas frecuentes. Sin embargo, no se observaron riesgos cardiacos evidentes). La dieta repetida tampoco afecta a la capacidad de quemar calorías de forma eficiente.

De cualquier modo, es crucial que no se acepte la obesidad en los niños, a no ser que exista una causa médica probada.



Componentes clave en el cambio del estilo de vida
Estilo de vida

Reducir la frecuencia de la ingesta

Mantener registros de comida

Eliminar los estímulos para comer

Identificar las situaciones de alto riesgo para comer en exceso

Separar el comer de otras actividades

Ejercicio

Controlar las barreras psicológicas para el ejercicio

Entender los mecanismos que unen al ejercicio con el control del peso

Establecer unas metas de ejercicio razonables

Desarrollar un plan de actividad regular

Integrar el aumento de actividad en la vida diaria

Actitudes

Desarrollar metas de pérdida de peso razonables

Evitar el pensamiento todo o nada

Focalizar la atención fuera de las escalas y hacia la conducta

Separar el peso de la autoestima

Recuperarse de los lapsus con acciones constructivas (prevención de las recaidas)

Relaciones

Entender el papel clave del soporte social para la salud

Identificar las personas que pueden ayudar

Emparejar el estilo personal con las actividades de búsqueda de apoyo

Ser específico a la hora de pedir apoyo

Ser asertivo pero constante al pedir ayuda de los otros

Nutrición

Resistir la tentación de las dietas grasas populares

Comer teniendo en cuenta la moderación

Maximizar la fibra

Desarrollar un plan

Brownell LD. El programa LEARN para el control del peso. 7ª edición. Dallas, Tex: American Health Publishing Company; 1998.

¿Cual es la dieta y los métodos de estilo de vida para manejar el peso?

En un análisis de 1999 en 2800 individuos que habían perdido como mínimo 30 libras y habían mantenido el peso durante más de un año, se observó lo siguiente: alrededor del 55% habían participado en un programa de pérdida de peso formal. El 20% tuvieron éxito con dietas líquidas, sólo el 4,3% tomaron fármacos, y el 1,3% habían sido operados. El 81% informó de haber hecho ejercicio más frecuentemente y más vigorosamente que en otras ocasiones.

Restricción de calorías



La restricción de calorías ha sido la base clásica del tratamiento de la obesidad. Las recomendaciones dietéticas estándar para perder peso son las siguientes:

Aviso
Las dietas extremas de menos de 1100 calorías conllevan riesgos de salud que son a menudo seguidas de atracones y un retorno al estado obeso. Estas dietas pueden tener una cantidad insuficiente de vitaminas y minerales, y por tanto las personas deberían tomar suplementos. La mayoría de la pérdida inicial de peso se debe a los líquidos. Más tarde, se pierde grasa, pero también se pierde músculo, que puede representar hasta el 30% de la pérdida. Nadie debe realizar dietas extremas durante más de 16 semanas o hacer ayuno más de tres días. La dieta severa tiene varios efectos adversos poco placenteros, como fatiga, intolerancia al frío, pérdida de pelo, formación de piedras en la vesícula biliar e irregularidades menstruales. Ha habido informes poco frecuentes de muerte debido a arritmias cardiacas cuando las formulaciones líquidas no tenían suficientes nutrientes. De interés es que las personas que siguen dietas con una gran ingesta de líquidos y con reducción de la ingesta de proteínas y sodio tienen riesgo de hiponatremia, que puede causar fatiga, confusión, ahogo y, en los casos extremos, coma.

Dietas bajas en grasa y altas en fibra



Algunos estudios sugieren que reemplazando algunos alimentos altos en grasas y azúcares por complejos bajos en grasa y carbohidratos (frutas, verduras, y cereales integrales) puede ser más efectivo que la suma de calorías, particularmente manteniendo la pérdida de peso. De hecho algunas personas informan de que contar solamente con los gramos de grasa ingeridos es más efectivo que mantener un registro de reducción de las calorías ingeridas. Un gramo de grasa contiene 9 calorías, mientras que un gramo de carbohidratos o proteínas contiene 4 calorías, y la dieta grasa se convierte más rápidamente en grasa del cuerpo que los carbohidratos o las proteínas. Simplemente el cambiar a tomar leche desnatada o semidesnatada puede ayudar a las personas a conseguir las recomendaciones dietéticas del 30% o menos de calorías a partir de la grasa, y también ayuda a aportar calcio.

Sin embargo hay muchos factores que pueden hacer fracasar esta aproximación: La grasa en la dieta es esencial. Deberían ser derivadas de aceites de plantas no tropicales y del pescado. Deben evitarse las grasas saturadas procedentes de los animales y las grasas parcialmente hidrogenadas (fuertes).

Sustitutos grasos. Los sustitutos grasos añadidos a los alimentos prefabricados o usados en pastelería se utilizan para proporcionar algunas de las cualidades beneficiosas de la grasa pero no sus calorías. Incluyen a los siguientes: Las personas deben intentar limitar incluso la ingesta de productos bajos en grasas o confeccionados con sustitutos de la grasa. Aunque se pueda creer que comer productos light o con sustitutos de la grasa puede conseguir que se consuman menos calorías, a menudo no es el caso. Muchos productos comerciales light tienen calorías extra provenientes del azúcar y de otros carbohidratos. Un estudio ha observado que las personas que consumen alimentos que contienen sustitutos de la grasa no aprenden a rechazar los alimentos grasos, mientras que las personas que aprenden a cocinar usando productos poco o nada grasos de forma natural pierden la apetencia por los productos grasos.

Carbohidratos complejos: en todos los casos, los carbohidratos complejos que encontramos en los cereales enteros y en las verduras se prefieren respecto a los que podemos encontrar en los alimentos ricos en almidón, como las pastas, los productos hechos con harina blanca y las patatas.

Fibra: la fibra es un componente importante de los carbohidratos complejos. Se encuentra exclusivamente en las plantas, en especial verduras, frutas, cereales enteros, frutos secos y legumbres (guisantes y judías). La fibra no puede ser digerida, pero pasa a través del intestino, atrayendo agua con ella y se elimina como parte del contenido fecal. La fibra insoluble (que se encuentra en el salvado, cereales enteros, brotes y piel de fruta y verduras) puede ayudar a perder peso. La fibra soluble (que se encuentra en las judías secas, avena, cebada, manzana, cítricos y patatas), tiene beneficios importantes para el corazón, en especial consiguiendo niveles de colesterol saludables y posiblemente también por beneficiar a la presión arterial. La simple adición de cereales al desayuno parece disminuir los niveles de colesterol. Los suplementos de fibra, como el metamucil, el fiberall y el perdiem, no parecen producir los mismos beneficios que los alimentos ricos en fibra de forma natural. Sin embargo, el glucomanan, un polvo natural rico en fibra proveniente de una raíz, está demostrando se prometedor para ayudar a controlar los niveles de glucosa, el colesterol y la presión arterial.

Azúcar y sustitutos del azúcar: actualmente se pueden encontrar varios edulcorantes artificiales, como la sacarina, el aspartamo (Nutrasweet), el acesulfamo K (Sweet One) y la sucralosa (Splenda). La sucralosa no acostumbra a dejar el regusto amargo que los otros sí que dejan, y, al contrario que otros edulcorantes artificiales, es apto para cocinar. Contrariamente a una preocupación antigua, parece no existir ningún riesgo para la salud con la edulcoración artificial, pero el uso de estas sustancias puede dar pie a una sensación de falso confort para algunas personas a dieta que pueden entonces aumentar el contenido graso de sus dietas. Los estudios indican que consumir más azúcar no contribuye significativamente a ganar peso si la cantidad total de calorías está bajo control.

Dietas de alto valor proteico



Las dietas de muchas proteínas y pocos carbohidratos han vuelto a ser populares, siendo la más conocida la dieta Atkins, que restringe severamente los carbohidratos y los sustituye por proteínas. A pesar de que las dietas de alto contenido proteico deseen mostrar rápidamente pérdida de peso, son dudosos los beneficios en la salud.

Positivos: las dietas ricas en proteínas son efectivas para reducir el peso. Incluso hay algunos estudios a corto plazo que han observado que tienen beneficios cardiacos. Un estudio que comparaba las dietas pobres en proteínas frente a las ricas en proteínas, en las que las proteínas sustituían a los carbohidratos, observó que la dieta rica en proteínas (22% de las calorías) y baja en carbohidratos, redujo el colesterol total, los triglicéridos y las LDL de forma significativa comparándola con la dieta baja en proteínas (12%) y rica en carbohidratos. Las HDL permanecieron estables. El contenido en grasa (35% de las calorías totales) fue igual en ambas dietas. Las personas que elijan esta dieta deben preferir como fuente de proteínas al pescado y a los productos de soja frente a la carne en todos los casos. También deben elegir a las grasas monoinsaturadas (como las del aceite de oliva) frente a otras fuentes de grasa. En un estudio británico, los vegetarianos completos y las personas en las que la fuente de proteínas era el pescado, tenían mejores tasas de supervivencia y mejores niveles de colesterol que los que comían carne.

Negativos: un subproducto de la dieta es la liberación de cuerpos cetónicos, que pueden causar nauseas, mareo y ahogo. Estas dietas ricas en proteínas pueden ser también ricas en grasa y bajas en productos ricos en fibra como los cereales, frutas frescas y verduras. Las dietas ricas en proteínas a menudo provocan atracones de carbohidratos. Los efectos a largo plazo de las dietas ricas en proteínas son desconocidos sin embargo, especialmente sobre el riñón y los huesos, y la mayoría de expertos cuestionan los beneficios de estas dietas.

Programas de pérdida de peso y sustitución de las comidas



Programas de pérdida de peso: Este artículo no puede facilitar la dirección de los programas comerciales y sin ánimo de lucro de pérdida de peso, disponibles actualmente o responder a sus preguntas. La mayoría de los programas comerciales, como Weight Watchers, Jenny Craig y NutriSystem, a menudo ofrecen cambios del estilo de vida usando comida empaquetada. La mayoría tiende a ser muy caros y sus resultados no han sido publicados. Un estudio informó de un gran éxito en un programa de voluntarios llamado Programa de Modificación de la Conducta de Trevose. La pérdida de peso fue de alrededor del 20% en dos años y las personas que permanecieron en el programa la mantuvieron durante cinco o más años. Sin embargo, es un programa de pérdida de peso muy riguroso, la pérdida de peso es lenta, y el 90% de las personas lo abandonan antes de que sea efectiva.

Sustitutos de las comidas: actualmente se dispone de varias bebidas suplementarias para perder peso con un contenido de los nutrientes más importantes suficiente como para satisfacer las necesidades diarias (Slim-Fast, Sweet Success). Cada toma reemplaza una comida y típicamente contiene de 200 a 250 calorías. Los estudios son esperanzadores. Un estudio mostró que la mayoría de sujetos que se han sometido a un programa de pérdida de peso se 12 semanas y han usado suplementos de Ultra Slim Fast han conseguido mantener la mitad de la pérdida de peso después de tres años. Una cuarta parte de estos sujetos estaban todavía perdiendo peso.

Ejercicio



El ejercicio, que reemplaza la grasa por músculo, es crítico como acompañante para cualquier programa de control de peso. Además, el ejercicio mejora la salud general. Sus beneficios son numerosos. Los estudios han demostrado que el ejercicio: Debe destacarse que como que la obesidad se acostumbra a relacionar con enfermedades del corazón y de otros sistemas, cualquier persona con sobrepeso debe comentar con su médico los programas de ejercicio antes de iniciarlos. Las siguientes son algunas de las recomendaciones y observaciones sobre el ejercicio y la pérdida de peso:

Terapia cognitivo-conductual



El fin de la terapia cognitivo-conductual es cambiar los patrones diarios asociados con la comida; es muy útil para prevenir la recaída después de una pérdida de peso inicial. Los primeros éxitos en los pacientes están relacionados con los patrones de actividad en las comidas, incluyendo las veces durante el día, la duración de las mismas, el estado emocional, la compañía y sobretodo la clase y la cantidad de los alimentos consumidos.(Los pacientes tienden a engañarse a cerca de la cantidad tomada diariamente, pero incluso así es un buen método para tomar conciencia de los patrones alimentarios.) Los terapeutas y los pacientes deben revisar el plan diariamente para establecer metas realistas e identificar patrones que el paciente pueda cambiar. Por ejemplo, si se come mientras se ve la televisión, entonces el paciente puede ser reeducado comiendo en otra habitación en lugar de esta. Los buenos hábitos alimenticios se refuerzan cambiando placeres gratificantes que sustituyen el consumo alto en calorías y las actividades sedentarias. Un paciente dijo que registrar las circunstancias que acompañan las recaídas le ayudaba a entender la dureza de la dieta y su propio comportamiento alimenticio. Las modificaciones en el comportamiento han sido particularmente útiles para las personas que tienen una buena respuesta en el gusto, el olfato y la apariencia de la comida.

¿Cuales son los fármacos usados en el tratamiento del exceso de peso?

Los fármacos utilizados para perder peso son normalmente llamados anorexígenos. Todos los fármacos son potencialmente efectivos cuando se usan apropiadamente junto con medidas adicionales para perder peso, incluyendo el ejercicio y la terapia conductual. Muchos pierden su efectividad con el tiempo, y entonces se requiere incrementar la dosis, con lo cual pueden ser adictivos y peligrosos. Ninguno de estos fármacos, combate los problemas reales que pueden ser causa de la Obesidad. A menos que los médicos las prescriban, las personas no deben usar estos fármacos para la pérdida de peso. Exceptuando condiciones especiales, las mujeres embarazadas o que dan el pecho, nunca deberán tomar ninguna medicación dietética, incluyendo hierbas y otros medicamentos sin receta.

Fármacos sin receta y remedios naturales



Las personas deben tomar precauciones cuando usan algunos medicamentos para perder peso, incluyendo los dietéticos sin receta, pastillas o hierbas o los llamados remedios naturales. Los siguientes son algunos ejemplos:

Orlistat



El orlistat (Xenical) puede ayudar a un tercio de los pacientes obesos a una pérdida modesta de peso, y puede ayudar al mantenimiento a largo plazo de la pérdida. Reduce la absorción de las grasas por parte del cuerpo, reduciendo por tanto el peso y el colesterol. El orlistat bloquea la acción de la lipasa, una enzima del intestino que divide la grasa. No aumenta la serotonina, pero hace que actúe más eficazmente, y es un estimulante. Los estudios han observado que al final del primer año en tratamiento con orlistat, los sujetos consiguen una media de un descenso de peso del 5 al 10%. Los estudios también están informando de que el fármaco puede retrasar o prevenir el desarrollo de una diabetes tipo 2, mejorar los niveles de colesterol independientemente de la pérdida de peso y reducir la presión arterial (debe destacarse que algunas personas que toman este fármaco tienen un aumento de la presión arterial). El fármaco puede causar problemas gastrointestinales y puede interferir con la absorción de las vitaminas solubles en grasa A, D y E, así como con otros nutrientes importantes.

Sibutramina



La sibutramina (Meridia), mantiene el equilibrio entre la serotonina y la norepinefrina, otro neurotransmisor, y aumenta el metabolismo. Causa una sensación de plenitud y aumenta los niveles de energía. Los estudios indican que la sibutramina ayuda a la pérdida de peso y a mantenerla. Sin embargo, los pacientes que dejan de tomar el fármaco experimentan un aumento de peso significativo posteriormente. Algunos estudio han observado una mejora de los niveles de colesterol y de otros lípidos con el uso de este fármaco.

Los efectos secundarios frecuentes incluyen boca seca, estreñimiento e insomnio. De interés son algunos informes de aumento de la presión arterial y de la frecuencia cardiaca, aunque como parte positiva, dos estudios informaron de mejora significativa de los niveles de colesterol. Los expertos creen que la Sibutramina es probablemente segura pero los efectos a largo plazo aún no se conocen. Las personas que presentan historia de hipertensión, una historia de embolias, enfermedades cardiacas o arritmias, no deberían tomar este fármaco. Las personas que toman descongestionantes, broncodilatadores, (tales como los asmáticos) inhibidores de la monoamino oxidasa , o los inhibidores de la recaptación de serotonina también deben evitar la Sibutramina.

Anorexígenos liberadores de serotonina



Los anorexígenos liberadores de serotonina aumentan la disponibilidad de serotonina, una sustancia química del cerebro que evita la depresión y reduce el consumo calórico. Desafortunadamente, el fármaco más popular de este grupo tiene efectos secundarios muy graves, como el desarrollo de anomalías en las válvulas cardiacas y, menos frecuentemente, una situación potencialmente amenazante para la vida como es la hipertensión pulmonar. Como resultado, la dexfenfluramina (Redux), fenfluramina (Pondimin) y la combinación de ambas, denominada fen-phen, han sido retiradas del mercado. Los estudios informan de que estos cambios pueden ocurrir en pacientes que han tomado estos fármacos durante más de tres meses. Hasta la fecha, incluso en estos pacientes, no parecen tener demasiadas complicaciones. El tomar los fármacos durante un período corto (de dos a tres meses), no parece dañar de ningún modo. Los pacientes que hayan sido tratados con Redux, Pondimin o fen-Phen durante más de tres meses deben someterse a una exploración cardiovascular exhaustiva, incluyendo un ecocardiograma. Muchas mujeres que han presentado anomalías valvulares, habían tomado cantidades mucho mayores de las dosis recomendadas. Otras también estaban tomando Prozac, un antidepresivo que aumenta también la serotonina, e intensificaba los efectos de los fármacos dietéticos.

Anfetaminas



Las anfetaminas dextroanfetamina (Dexedrine), metanfetamina (Desoxyn), y fenmetrazina (Pleudin) fueron usadas en el pasado pero no pueden recetarse para perder peso. Estos fármacos mejoran el humor y producen alguna modesta pérdida de peso a corto plazo, pero presentan riesgos graves de adicción, hiperactividad e insomnio. Menos adictivos y posiblemente más seguros, son los derivados de estos fármacos, incluyendo la benzftamina (Didrex), dietilpropion, y fendimetrazina (Adipost, Botril, Melfiat, Plegine, Prelu-2, Statobex), y mazindol (Mazanor, Sanorex).

Simpaticomiméticos



Los simpaticomiméticos son agentes que actúan como el neurotransmisor norepinefirna (una hormona del estrés). Son menos adictivas y posiblemente más seguras que las anfetaminas, pero aún con todo, aumentan la presión arterial. Están aprobadas para el uso a corto plazo e incluyen a la fentermina (Lonamin, Adipex, Fastin), dietilpropion, el mazindol (Mazanor, Sanorex) la benzfetamina (Didrex) y la fendimetrazina (Adipost, Botril, Melfiat, Plegine, Prelu2 y Statobex). La fentermina se ha retirado del mercado británico pero no del estadounidense.

Terapias experimentales



Naltrexona. El fármaco naltrexona (Trexan) bloquea la euforia de los que abusan de los opioides y ha sido probado en las personas que hacen comidas copiosas. Sus efectos han sido prometedores. (El fármaco no tiene ningún efecto para aquellas personas que no hagan comidas copiosas.) Desgraciadamente solo está disponible en inyecciones.

Leptina. Los resultados preliminares de los primeros estudios estudiando las inyecciones diarias de leptina conseguida por ingeniería genética han observado pérdida de peso en los obesos determinados genéticamente. Es posible que se necesiten dosis mayores para los pesos mayores. Los efectos secundarios más frecuentes fueron dolor en el punto de inyección y dolor de cabeza. Parece no tener efectos secundarios significativos en órganos principales, incluyendo al hígado, al corazón, riñones, sistema nervioso central y tracto gastrointestinal. También parece afectar a los niveles de insulina, una preocupación antigua.

Neuropéptido Y: el neuropéptido Y es un potente estimulador del apetito en el cerebro. Están estudiándose agentes que bloqueen este péptido.

Fototerapia



La fototerapia usa un haz de luz intensa (1500 lux), lo cual tiene un efecto melanocítico (una poderosa hormona que regula el sueño y otras funciones) y serotonítico. A menudo es beneficioso para las depresiones que afectan en los cambios estacionales. Algunos estudios sugieren que usar fototerapia cada mañana, en mujeres sensibles a los efectos de la luz, podía conseguir perder peso así como mejorar la depresión. Este tratamiento es muy novedoso y deberá investigarse.

Adelgazamiento de zonas específicas



Ejercicio de zonas . Todos los que estén preocupados en perder peso deben saber que los resultados pueden no ser tan satisfactorios cosméticamente como uno desearía. El tratamiento de zonas, trata las áreas específicas del cuerpo, mientras que el ejercicio modela el exceso de grasa en todo el cuerpo. Los aparatos de musculación tales como los desarrolladores de busto, adelgazadores de muslos, y los cinturones de ejercicio, no hacen absolutamente nada para reducir las grasas en localizaciones especificas sino que en el caso del busto incluso adicionan masa. Se ha informado de que los parches eléctricos que se adhieren alrededor de la cintura, brazos o piernas pueden causar quemaduras y escozores.

Productos anti-celulíticos. Muchas mujeres que intentan reducir sus muslos (celulitis) con cremas que contienen aminofilina (Cellution, Skinny Dip, Thermojetics Body Toning Cream, Smooth Contours). Un estudio encontró que no se producía reducción alguna en muslos o áreas del estómago en las mujeres que usaron las cremas durante 8 semanas. No hay estudios que verifiquen la efectividad de estas cremas. Su efecto aparente sobre las grasas parece ser a través de vasoconstricción sanguínea y eliminación de agua a través de la piel, lo cual puede ser peligroso para las personas con problemas circulatorios. Las quejas realizadas contra el Cellasane, una cápsula en el mercado como anticelulítica, son totalmente infundadas.

Liposucción. La liposucción extrae las células grasas en áreas especificas, tales como en los muslos, el trasero, o las rodillas, y después de la operación la ganancia de peso generalmente ocurre en otras zonas localizadas. El dolor después de la operación puede ser severo, y a menudo la piel no se contrae, resultando poco tersa. La liposucción por ultrasonido esta empezando a probarse. Usa una banda delgada que vibra a alta velocidad en los tejidos grasos rompiéndolos y licuándolos. Entonces la grasa es aspirada a través de una succión a presión. El procedimiento puede ser útil para eliminar grandes volúmenes de grasa, incluyendo áreas de grasa difíciles de eliminar usando las técnicas de liposucción estándar. Las complicaciones incluyen a las quemaduras provocadas por los vibradores.

Cirugía



Los procedimientos quirúrgicos pueden ser apropiados para casos de personas peligrosamente obesas y puede reducir los factores de riesgo de problemas cardiacos, como la hipertensión arterial, la apnea del sueño y la diabetes. Se realizan alrededor de 40.000 operaciones en los EEUU cada año, lo que es el doble que cinco años atrás. Alrededor del 80% de los pacientes son mujeres. Los expertos recomiendan la cirugía solo para aquellos casos cuyo IMC este por encima de 40 y el porcentaje de peso ideal este por encima del 180%, y entonces solo si habiendo seguido otros métodos para perder peso no lo hubiera logrado. Sin embargo, las técnicas avanzadas que usan un procedimiento menos invasivo llamado laparoscopia pueden aumentar el número de candidatos para la cirugía de la obesidad.

Bypass gástrico: El bypass gástrico bloquea la mayoría del estómago inutilizando una parte de este (bypass gástrico en Y de Roux),o creando un pequeño saco estomacal que sirve como reservorio y conecta directamente con el intestino (bypass gástrico extenso). El segundo procedimiento es más complicado y conlleva unos riesgos de déficit nutricional mayores. Ambos procedimientos limitan la cantidad de comida que una persona puede consumir. La mayoría de las personas experimentan una pérdida de peso de dos tercios durante dos años, y mejora muchas de las enfermedades asociadas con la obesidad (diabetes, hipertensión, enfermedad del sueño, dolor articular e incontinencia).

Los efectos secundarios y complicaciones incluyen los siguientes: Entre el 10 y el 20% de los pacientes necesitan segundas operaciones para corregir las complicaciones. El ratio de mortalidad es del 1.5%. (Aún menor que los riesgos de morir por obesidad severa). Los pacientes deberán desarrollar estilos de vida saludables después de la operación, y los puede fracasar si las personas mienten sobre su comportamiento comiendo pequeñas comidas de líquidos o substancias ligeras frecuentemente. El seguimiento de estas personas deberá ser de por vida.

La banda elástica: un nuevo procedimiento denominado banding gástrico laparoscópico habitualmente no necesita una incisión grande y evita alguna de las complicaciones mayores del bypass gástrico: Los estudios informan una pérdida de peso significativa y una mejoría de la calidad de vida. La banda puede quitarse, si es necesario, y los estudios indican que el tracto intestinal vuelve a la a normalidad posteriormente.

Sin embargo, las complicaciones son frecuentes, e incluyen las siguientes: Hasta la fecha, el procedimiento no ha sido aprobado. Se necesita un seguimiento más largo.

Marcapasos gástrico: se están realizando ensayos clínicos en los EEUU y en Europa para probar un marcapasos gástrico modificado como medio para transmitir sensación de saciedad. El dispositivo se inserta en la pared del estómago. Los impulsos eléctricos del aparato reducen el apetito. Sin embargo, se sabe muy poco sobre su efectividad aunque hasta ahora los estudios italianos son prometedores. Se necesita más investigación.

¿Dónde más se puede encontrar información y ayuda sobre la obesidad y el sobrepeso?

Asociación Norteamericana para el estudio de la Obesidad

8630 Fenton St. Suite 412. Silver Spring. MD 20910

Llamar al (301-563-6526) o en Internet http://www.naaso.org

American Dietetic Association

216 West Jackson Boulevard

Suite 800 Chicago IL 60606-6995

llamar a (312/899-0040) o en Internet (http://www.eatright.org/)

Esta organización proporciona el nombre de dietistas locales y programas a través de línea de referencia dietética (llamar a 800-366-1655) de las 9AM a las 4PM. Para respuestas personalizadas acerca la comida y la nutrición llamar a (900-225-5267); el coste es de $1.95por el primer minuto y $.95 para cada minuto adicional. Su página web ofrece buena información sobre la nutrición y un excelente base de datos para los dietistas con información sobre la especialidad deseada, incluyendo desordenes alimenticios y el control del peso.

National Eating Disorders Organization

6655 South Yale

Tulsa, OK 74136

(llamar a 918-491-5600) o en Internet (http://www.laureate.com/nedo.html)

Ofrecen información y referencias de servicios.

Association for Advancement of Behavior Therapy

305 Seventh Ave. 16th Fl. New York, NY 10001

Ofrecen paquetes de información que incluyen una lista de terapeutas del comportamiento, estudios de varios problemas psicológicos, y métodos para escoger un terapeuta.(llamar a 212-647-1890) o en Internet http://www.aabt.org

National Women's Health Network

514 10th St. NW, Ste. 400

Washington, DC 20004

(llamar a 202-347-1140) o en Internet http://www.womenshealthnetwork.org

Esta organización es una fuente excelente para muchos de los problemas que sufren las mujeres. Hacerse socia cuesta $25 cada año. Cada dos meses se recibe información. Los artículos, cuestan $6.00 y $8.00 para los que no son socios.

Shape Up America!

6707 Democracy Blvd Suite 107

Bethesda, Maryland 20817

En Internet ( http://www.shapeup.org/sua/)

Organización fundada por Everett Koop, MD former Surgeon General para educar al publico sobre como estar en forma y se ofrecen a calcular el IMC los resultados del cual dicen el grupo de riesgo. Muchas páginas y buenos links están disponibles.

Siceidad para la Cirugía del Tracto Alimentario. Inc.

13 Elm Street, Manchester, MA 01944

Llamar al (978-526-8330) o en Internet http://www.ssat.com/)

Food and Drug Administration

5600 Fishers Lane HFE-88 Rockville, MD 20857

llamar a (800-INFO-FDA) o en Internet (http://www.fda.gov/)

The Weight-control Information Network

1 WIN Way Bethesda, MD 20892-3665

Teléfono: (202-828-1025) o (877-946-4627)

o en Internet ( http://www.niddk.nih.gov/health/nutrit/win.htm/ )

Overeaters Anonymous

World Service Office

6075 Zenith Ct. NE, Rio Rancho, NM 87124-4020

(llamar a 505-891-2664) o en Internet (http://www.overeatersanonymous.org/)

Este grupo ofrece soporte de conductas para gente con problemas alimenticios.

Lugares de Internet sobre programas de control del peso:

TOPS (Take Off Pounds Sensibly) http://www.tops.org

Weight Watchers: http://www.weight-watchers.com

Jenny Craig: http://www.jennycraig.com

En Internet

La Unión para el control saludable del peso es una corporación formada por grupos gubernamentales, sin ánimo de lucro y empresariales para valorar la efectividad de los programas de pérdida de peso y sus productos ( http://www.consumer.gov/weightloss )

Iowa State University Extension (Food and Nutrition Publications) (http://www.exnet.iastate.edu/pages/pubs/Food.html)

Herramientas para el análisis de la nutrición http://spectr.ag.uiuc.edu/ood-lab/nat/

Una guía interesante sobre las porciones de alimentos http://www.drkoop.com

Buena página que ofrece recomendaciones útiles para perder peso http://www.ivillage.com

Buena lista de alimentos ricos en fibra http://www.slrhc.org/healthinfo/dietaryfiber/

http://www.phys.com/b_nutrition/02solutions/05portion/portion.html

Consejo Internacional de Información Alimentaria (http://ificinfo.health.org/)

Literatura Reciente

Appetite supressants and valvular heart disease (and other articles), The New England Journal of Medicine, 9/10/98

Binge Eating, Women´s Health Watch. 1/1997

Bulking up fiber's heatlhful reputation. FDA Consumer, 8/1997

Caution for new diet drug. HealthNews, 3/31/98

Dieter's brews make tea time a dangerous affair. FDA Consumer. 8/1997

Diet pills redux, and others. . The New England Journal of Medicine. 28/8/1997

Dual effects of weight and weight gain on breast cancer risk. JAMA, 11/5/97, Vol. 278, pp. 1407-11

The effect of age on the association between body-mass index and mortality, The New England Journal of Medicine, 1/1/98, Vol 338, p 1

Exercise Rx for maintaing weight loss. HealthNews, 7/10/1997

The facts about fats. Consumer Reports on Health. 3/1997

High prepregnancy body-mass indexa maternal-fetal risk factor, The New England Journal of Medicine, 1/15/98, Vol. 338, pp. 1919-192

High-protein diets: Where's the beef? Harvard Health Letter. 1/1997

Losing weightan ill-fated New Year's resolution. The New England Journal of Medicine, 1/1/98

Low fat better than counting calories to keep off lost pounds. HealthNews. 2/1997

A mutation in the human leptin receptor gene causes obesity and pituitary dysfunction. Nature, March 1998. Vol 392: pp 398-401

The skinny on weight loss. Consumer Reports on Health, 2/1998

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Obesity without sleep anea is associated with daytime sleepiness. Archives of Internal Medicine, 6/22/98, Vol 158: pages 1333-7

Predicting obesity in young adulthood from childhood and parental obesity. The New Englnad Journal of Medicine, 9/25/97

A prospective study of body mass index, weight change, and risk of stroke in women. JAMA, 5/21/97

Relationship of physical activity and television watching with body weight and level of fatness amoung children: Results from the third national health and nutrition examination sruvey. JAMA, 3/25/98, Vol. 279, pp. 938-942

Very low fat diets questioned. Harvard Health Letter, 12/1998

What should a man weight? Harvard Men's Health Watch, 4/1998

ACERCA DE WELL-CONNECTED

Los documentos de Well-Connected han sido escritos y actualizados por médicos experimentados y han sido revisados y editados por el departamento de editores, incluyendo un equipo de médicos de la Escuela de Medicina de Harvard y del Hospital General de Massachusetts. Estos documentos se diferencian del resto de fuentes de información disponibles para los pacientes o clientes de los servicios de salud por su calidad, nivel de detalle y actualidad. Debe tenerse en cuenta que estos documentos no han sido escritos con la idea de ser un sustituto de la ayuda o consejo médico profesional, sino que deben usarse sólo como una ayuda para adquirir mejores conocimientos médicos. Siempre se debe consultar a un médico ante cualquier problema de salud. No se puede copiar los documentos sin el permiso expreso del Editor.

Equipo de editores



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Stephen A. Cannistra, M.D., Oncología, Profesor Asociado de Medicina, Harvard Medical School; Director de Oncología Médica Ginecológica, Beth Israel Deaconess Medical Center

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Theodore A. Stern, M.D., Psiquiatía, Harvard Medical School; Psiquiatra y Jefe del Psychiatric Consultation Service, Massachusetts General Hospital

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